jueves, 25 de septiembre de 2025

PESCADOR REORIENTADO

              Durante 30 años de mi vida, practiqué con mayor o peor éxito la pesca deportiva, mayormente de la lubina. La costa atlántica desde La Guardia hasta incluso más allá de Finisterre recorrí caña en mano en busca de vivir experiencias que mis sentidos  hacían revolucionar mi manera de vivir. Curiosamente soñaba que con mi jubilación llegaría a aumentar mi devoción y dedicación, cada día que la caña agarraba era una aventura que me emocionaba, cada vez que hacía una gran captura sentía ser el hombre más feliz de la Tierra, no envidiaba a nadie, pues mi felicidad no era a nada equiparable, mas de una vez me sentí el rey del universo y mi sueño es que todo aquello se iba a multiplicar por cien después de mi jubilación pues ya tendría todo el tiempo a mi disposición.

                Ocurrió que poco antes de mi jubilación, por primera vez en mi vida, se me ocurrió intentar aprender a andar en bici, aprendí y la revolución fue tal que me alejé de la pesca practicamente para siempre, tanto me gustó el pedaleo que ya no encontraba tiempo para mi jobi anterior, en el fondo también el pensar que joderle la vida a un animal estaba mal, me ayudó a tomar la decisión de dejar de pescar y cada vez me era más difícil aceptar, que por diversión pudiera con una vida acabar, es difícil llegar a esta conclusión pero es a la que llegué yo. Después de dicho esto, también he de decir que de lo que he hecho no me arrepiento, cada cosa tiene su momento y considero que no me motivó la crueldad, si un instinto por el que me dejé llevar, reconozco que no soy quién para a nadie juzgar, yo dejé de disfrutar y ya está y mis sentimientos de esos grandes momentos escritos en el blog están y cuando los releo no siento remordimiento pero si pudiera volver atrás, tal y como pienso hoy, nunca agarraría una caña para ir a pescar. 

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