miércoles, 17 de septiembre de 2025

LA IRREVERENTE CONSECUCIÓN DEL MAL

             Burrología, estupidez y tontería se extiende como una peste entre las capas más jóvenes e inexpertas de la sociedad; el egoísmo, la insolaridad y la falta de humanidad son los valores que imperan entre demasiados de los más jóvenes de ahora mismo; el idealismo, el compañerismo y el altruismo e incluso la ingenuidad, en una época no muy lejana, por mayoría imperaban, cosas que ahora se desprecian pues sólo buscan en la generalidad de sus acciones la rentabilidad, importándoles bien poco la solidaridad para con los demás.

             Tener pasta para gastar (malgastar) es el sueño del tonto risueño, su felicidad no es la felicidad del banquero, es falsa y pronto se apaga, sin conexión con la realidad al despertar se dan de bruces con esta y en vez de rectificar, se dejan arrastrar y llevar hacia la miseria moral que representa esta tropa de extrema derecha encabezada por un tal Abascal. Apaleados en su moral se redimen y consuelan atacando con furia e inusitada ignorancia a aquellos que por el mero echo de ser distintos, los creen culpables de todos sus males, cuando son ellos manejados y engañados, por no pararse a pensar, los responsables de su desgracia. Levantad la cabeza, observad con atención a los doctrinarios que os manipulan y desprecian, no buscan vuestro bien, lo que buscan es vuestro acatamiento a una historia que es pura demagogia para así lograr  gratuitamente que un montón de gente les siga estúpidamente hacia la irreverente consecución del mal.

             Esta historia que me sirve de relato está suspendida en el tiempo, ya aconteció y a millones de personas se le atragantó, fue quizá la más grande barbaridad llena de odio y crueldad de toda la historia de la humanidad y repetirla con la máxima ferocidad y atrocidad es lo que pretenden con la ayuda de miles de ignorantes mequetrefes que insolentemente buscan repetir la irreverente consecución del mal.



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