jueves, 5 de febrero de 2026

HAY QUE PENSAR, NO ES AHORA Y YA

           Me gustaría ser como la mayoría, no preocuparme por nada ni de noche ni de día, que mejor vida que la vida egoísta, yo que tengo la pista despejada y clara, porqué me he de preocupar de los demás. Si a los demás, por mayoría, los manejan y se dejan reiteradamente manejar. Es que ni cuenta se dan, porque la propaganda tragan sin analizar. Si yo soy capaz de entender el contexto, siendo casi analfabeto, los demás que están en un plano superior, con más razón si cabe, deberían saber y entender lo que la minoría ociosa y pretenciosa es capaz de hacer, para que tú, miembro de una  mayoría que si no es estúpida lo parece, consentís hacer a esa preclara pero egoísta minoría, con vuestra vida una sangría.

          Mi vida desde siempre fue muy dura y difícil, pero dentro de mis muchas limitaciones, siempre con orgullo luché por mis derechos con reivindicaciones. Milité siempre en sindicatos de clase durante más de 40 años cosa que ahora no está de moda, al contrario por dejadez está muy denostado. Sin organización, uno a uno no sois más que pobres diablos, que por no saber no sabéis o no queréis utilizar las armas que en democracia se os da. Entendéis la vida como si esta fuera, ahora y ya. Todo precisa de un tiempo y cuando llega el momento, hay que atizar con precisión, por ejemplo en una votación, vuestros antagonistas que presumen de ser vuestros compatriotas, demuestran con su comportamiento que su patriotismo lo marca la ambición y el dinero, tú no eres más que un medio al uso para el abuso, no te dejes engañar por su habilidad para la división, tenemos cabeza y con ella hay que pensar, en la reivindicación solo cabe la unión. Unidos lo conseguimos, por separado lo lamentamos y a los compatriotas de hojalata ya no les damos ni la lata. 

martes, 3 de febrero de 2026

NO SE PUEDE SER TAN INOCENTE


           Sois el resultado de una inversión multimillonaria, con el objeto, que después de recuperarla,  multiplicarla. La banca siempre gana y más si los que juegan no prestan la debida atención por su división. Las armas son todas y cada una de las inversiones en el engaño y la propaganda que la mayoría traga con una ingenuidad digna de pena y compasión para su falsa esperanza.

              Tu trabaja, enriquece al que te explota, se manso y acepta sin luchar la derrota, no hagas buen uso de tus herramientas, que acomodadas están y su uso se desprecia dejándolas en manos de gente sin ánimo suficiente para enfrentar la lucha político-sindical.   Nada se te dará, ni siquiera una puntual mejora, si no presionas desde la unidad. En el momento actual estamos en estampida y ya no hay más que lamentos con el pie fuera del tiesto.
              Estúpidas generaciones sin valores, inadaptados sociales que se conducen como animales, le siguen el juego a hordas delictivas que los manejan a base de falsas diatribas. La vida no es una película de ficción, si queréis vivir del cuento tenéis que saber que esos puestos para vosotros no están dispuestos, que en el imaginario de los legionarios solo sois carne de cañón y borregos dirigidos al sacrificio. Es tan claro y evidente que no se puede ser tan inocente. Os está bien empleado, porque estabais y estáis muy bien avisados, el abandono y la estupidez se ha convertido en insensatez de una masa juvenil explotada y servil. 

CABALLO GRANDE

             Por la zona donde vivo, en las afueras de la ciudad de Vigo, se ven viviendas unifamiliares a millares construidas sin orden ni concierto, muchas de ellas, por tamaño parecen monumentos a la hipórbole del descomedimiento. De unifamiliares solo tienen la catalogación de un ayuntamiento que siempre ha sido demasiado laxo en su control. No importa que sus dueños sean simples trabajadores o estudiados de clase media, "caballo grande ande o no ande" es al parecer el nivel.

             Trabajadores dueños de solares heredados pero con bajos salarios, entran o más bien entraron con su construcción en una guerra por demostrar quién mas grande la tenía de toda la ciudadanía. Los preparados; empresarios y universitarios, con un poder adquisitivo por encima de lo normal en esa guerra no se quedan atrás, construyen mas que hogares donde vivir, lo que parecen castillos y palacios para presumir. Quieren mostrar que van de sobrados por la vida, ya que el que dirán unos y otros, a los unos y a los otros les va a afectar en su ego personal.

             Increiblemente la mayoría de estas gentes creen en este tipo de poder, no lo pregonan por vergüenza ya que en fondo saben, que esa forma de actuar es la estupidez reñida con la inteligencia, ya que al demostrar tanta ostentosidad rimbombante, nada práctica por lo que demás, demuestra, ser seres para nada ponderados y si unos endiosados ridículos sin más. Viven, aunque no quieran en sociedad, con un privilegio que los sitúa por encima de la inmensa mayoría que no tienen ningún tipo de propiedad. Lo que si necesitan es más humildad y cumplir más con las reglas que, por lo que sea incumplen, gracias a la desidia de un ayuntamiento que urbanísticamente deja mucho que desear y a mí me hace desconfiar de su honradez y honestidad.
             Sospecho, y no me creo equivocar, que una parte importante de las viviendas que se han construido desde tiempo inmemorial, no han respetado normas que las hacen sancionables, incluso algunas ilegalizables con orden de derribo, por desidia y abandono interesado se dejó pasar el plazo hasta su trasmutación onerosa, buscando una legalización que no deja de ser una burla indecorosa a la ley.

INOCENCIA

               Transcurre el tiempo, y de forma desaforada a mi edad se va, cuanto más viejo voy más cuenta me doy de que he vivido en una mentira continua, uno ya no confía en nada, que la inocencia... le da. Toda mi vida ha transcurrido de falsedad en falsedad y el caso es que me he tenido que callar, pues siempre los demás, por mayoría, me obligaron a acatar lo que las urnas decían, parece ser que no existía una forma mejor para forjar nuestra forma de encaminar lo más conveniente para la mayoría de la gente... la más ingenua e inocente. Yo, ya con pocas expectativas por delante, sigo pensando que la inocencia es la que ha hecho, que después de tan largo trecho, no hayamos progresado lo suficiente para entendernos democraticamente, hemos retrocedido y distorsionado el camino. Estaba claro cuando empezamos, que aquellos que traicionaron, mataron y asesinaron, y procuraron sufrimiento y padecimiento gratuito por maldad, los íbamos a apartar y como fascistas a despreciar, que nunca y en ninguna circunstancia les daríamos cabida a los violentos en la senda democrática que todos juntos, derecha e izquierda, comenzábamos en democracia a avanzar. Nunca una injusticia más, "al cesar lo que es del cesar y a dios lo que es de dios". Pero no... la falta de respeto es un parapeto para los camuflados que se han colado en uno y otro bando, se han descolgado del tren en marcha pero no se han defenestrado. Para nuestra desgracia tienen apoyo y poder, y el acuerdo quieren romper. Solo lo hacen por pasta ya que esta es su poder. Oligarcas sin vergüenza ni alma los han comprado para que desde dentro revienten todo tipo de acuerdo y dejar a los inocentes al pairo del nuevo barlovento.

             El que ha nacido para sufrir, que sufra, es lo que nos quieren decir esta caterva de sinvergüenzas, "de tal palo tal astilla", mira que maravilla de mierda de semillas, igual que la de aquel que está enterrado en Sevilla amigo del desenterrado en Madrid, otra semilla que a tentetieso se ha impuesto, mano dura y palo tieso. 

IGLESIA CON RAIGAMBRE NO QUITA HAMBRE

             Una secta de beatos y beatas con raigambre religiosa se permite, con el consentimiento del alcalde, faltar al respeto a los demás habitantes de la parroquia, misa radiada y con altavoz que se infiltra de manera abrumadora durante una hora, bombas y petardos enloquecen las cabezas de personas y animales, y todo para que una minoría de seres irracionales y de un nivel intelectual ínfimo, den rienda suelta a sus estúpidas frustraciones, ruido y más ruido, una escandalera de mal gusto y barriobajera con una falta de respeto a la paz y serenidad de quien quiere y necesita tranquilidad.

             La iglesia con raigambre no nos quita el hambre, pero nos hace perder la fe mariana toda la semana, la fe no requiere de un altavoz ruidoso, la fe requiere de mesura, educación y sobre todo de respeto y no servir de parapeto para nadie y menos para algún que otro analfabeto, que a base de ruido rompe la cabeza a los vecinos. Existe una normativa de ruidos que no amparan esos decibelios (60) y además mantenidos en el tiempo, doce largas horas de tabarra musical, bombas de palenque o no palenque reventando los oídos de la gente y aun como mal menor hay que tragar por puertas y ventanas las misas aunque no te digan nada. Respeto si, desconsideración no. 

viernes, 30 de enero de 2026

A CAMBIO DE NADA, CON FRANCO SE VIVÍA MEJOR

             Se puede ser pobre, yo mismo lo fui, pasé toda mi niñez y juventud solo cubriendo mis necesidades más elementales y no me avergüenzo por ello, viví y me crie en viviendas llenas de humedades, sin calefacción ni agua corriente, hasta los siete años no pise una escuela, después de aprender a leer, escribir y las cuatro reglas más elementales, me tuvieron perdiendo el tiempo, año a año repitiendo lo aprendido hasta los 14 años. Con una cultura general limitada, con lo mínimo quedé encorsetado para trabajar en trabajos precarios, mal pagados y con diez horas de dedicación diarias incluidos los sábados. Hasta sesenta horas llegué a trabajar a la semana. La más importante y mejor etapa de mi vida, quedó perdida a cambio de nada. Sólo, un salario miserable que nunca dió, para cubrir mis gastos de manutención, transporte y vestido. La miseria era tal, que no me daba, ni para comer un bocadillo en un bar, pues si algún día lo hacía, caminaba ida y vuelta del trabajo a casa, para el tranvía ahorrar y aun hay quien añora al franquismo como un ideal.

             A pesar de tan miserable vida, me puse a estudiar bachillerato nocturno, mecanografía y contabilidad, con la falsa esperanza de a algo llegar. Oposité para botones en los bancos de mi ciudad sin conseguir ninguna prueba superar, pasaron los años con trabajos precarios y sin seguridad social. Me casé, tuve un hijo y con 21 años me obligaron a hacer en África el servicio militar a cambio de nada, y aún hay quien dice que con Franco se vivía mejor. Estando en África el dictador murió, y de regreso a casa, mi vida recomenzó al tiempo que la incipiente pseudodemocracia que tenemos hoy.
              Poco a poco y con lucha constante, arriesgando mi puesto de trabajo y nuestra libertad (23 F), se fueron conquistando derechos que aun disfrutamos hoy, y ahora hordas franquistas (P.P. y VOX) nos los quieren limitar y a las nuevas generaciones, que engañadas, si no espabilan, arrebatar. Ni antes con Franco ni ahora con los herederos franquistas, tus derechos, si no luchas por ellos, no se respetaron ni se respetarán.


 

LA GUERRA FARISEA

             La guerra que todos perdimos o la guerra que todos sufrimos. La guerra solo la perdió la izquierda, la derecha la ganó con las consecuencias que a todos originó, que no fueron las mismas. Con la guerra todos perdimos, eso es cierto, pero el sufrimiento se lo llevó en su mayor parte, diría que practicamente toda la parte se lo llevó quien la guerra perdió, y quien ganó el sufriento pronto lo dejó, la izquierda sufrió y sufrió toda la guerra y toda la dictadura que le siguió, en 40 años de dictadura la derecha disfrutó y se relamió con el dolor de la izquierda. Así que no todos sufrimos aunque todos perdimos; unos por la gracia facha y otros por la gracia de Dios.

             Parece mentira pero a Pérez Reverte la sabiduría se le ha tornado en tontería, será que con la edad empieza a mostrar su debilidad. "De casta le viene al galgo", durante años estuvo callado y no se comprometió politicamente, su neutralidad se demuestra ahora como falsedad, seguramente en aquel tiempo para él sería lo más conveniente, pero ahora se desboca e intenta despreciar a su manera a quien demuestra ser mejor que él. Reverte es inteligente y en un tiempo incluso valiente, pero no soporta que no sea él, el referente. Quiso ser mecenas y no consiguió presentar su faena.
           Pues una buena faena es la que preparaba para descreditar a un escritor superior que se negó a dejarse manejar de manera farisea.