viernes, 13 de marzo de 2026

DESTRUCCIÓN, SANGRE Y FUEGO


           

               Las desgracias nunca vienen solas, es un decir muy común, no hay peor desgracia que la guerra, hasta los que la ganan sufren pérdidas y calamidades. Paradojicamente los que más sufren las consecuencias de las guerras suelen ser mayoritariamente culpables. En tiempos de paz votamos para elegir a aquel, que mediante el poder que le otorgamos, pueda decidir en nuestro nombre sembrar de fuego, miseria y muerte el mundo que todos habitamos. No será porqué no estuviéramos avisados, personajes como Trump y Netanyahu fueron elegidos mediante sufragio, a Adolf Hitler se le abrieron las puertas del poder no por sufragio directo pero si mediante un pacto, todo ello muy democrático.
               Elementos que todo lo arreglan mediante guerras, ya sabemos como acabó la última guerra que al mundo tuvo contra las cuerdas. No hemos aprendido nada, ni siquiera a votar en democracia, israelís y estadounidenses, con su voto, han puesto al mundo en manos de dos locos sanguinarios, destrucción, sangre y fuego que traerán muy graves consecuencias, aquellos que les han votado también las sufrirán, de una forma o de otra lo lamentarán, pero será tarde ya.



 

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