Con mi jubilación me autoimpuse un mínimo de una hora de ejercicio más o menos intenso diario; caminatas, bicicleta, cavar en el huerto, el caso era que mi cuerpo se acostumbrara al movimiento y no se acomodara, así como se ejercita el cuerpo la mente no se debe dejar en un estado latente. Cuerpo y mente necesitan estar de forma recurrente al servicio de un estado de ánimo que yo llamo eutímico o equilibrado, la mente como tal te posibilita equilibrarte porque las palabras también sufren desgaste, al igual que al cuerpo les di entrenamiento y me obligué a escribir casi a diario una historia corta pero con esencia con un mínimo de mil letras. Esto, que ahora mismo escribo, hoy es mi terapia y voy por quinientas noventa y pico letras, me quedan cerca de cuatrocientas para terapeuticamente en mi mente el entreno sea minimamente equivalente.
Entre lance y lance es un contraste, pretende dar rienda suelta a mi indignación por los acontecimientos políticos del día a día de una crisis interminable, combinándola con una serie de relatos auténticos y personales sobre pesca, que ayudarán a amortiguar la furia por unos acontecimientos injustos y demoledores. Al mismo tiempo espero que me sirvan como terapia y desahogo.
jueves, 18 de septiembre de 2025
EN MI MENTE, MIL CARACTERES
Dicen que las palabras las lleva el viento pero que las letras quedan impresas, en mi mente vuelan y se alejan, pero las letras las guardo debidamente ordenadas para capturar palabras que con albedrío voy cosiendo, al releerlas mi mente ya es consciente de que el mensaje va en el equipaje. Mi cerebro acumula millones de combinaciones, y mil caracteres me han permitido, con mi mente, llegar a donde quería estar.
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