Se puede ser pobre, yo mismo lo fui, pasé toda mi niñez y juventud solo cubriendo mis necesidades más elementales y no me avergüenzo por ello, viví y me crie en viviendas llenas de humedades, sin calefacción ni agua corriente, hasta los siete años no pise una escuela, después de aprender a leer, escribir y las cuatro reglas más elementales, me tuvieron perdiendo el tiempo, año a año repitiendo lo aprendido hasta los 14 años. Con una cultura general limitada, con lo mínimo quedé encorsetado para trabajar en trabajos precarios, mal pagados y con diez horas de dedicación diarias incluidos los sábados. Hasta sesenta horas llegué a trabajar a la semana. La más importante y mejor etapa de mi vida, quedó perdida a cambio de nada. Sólo, un salario miserable que nunca dió, para cubrir mis gastos de manutención, transporte y vestido. La miseria era tal, que no me daba, ni para comer un bocadillo en un bar, pues si algún día lo hacía, caminaba ida y vuelta del trabajo a casa, para el tranvía ahorrar y aun hay quien añora al franquismo como un ideal.
Entre lance y lance es un contraste, pretende dar rienda suelta a mi indignación por los acontecimientos políticos del día a día de una crisis interminable, combinándola con una serie de relatos auténticos y personales sobre pesca, que ayudarán a amortiguar la furia por unos acontecimientos injustos y demoledores. Al mismo tiempo espero que me sirvan como terapia y desahogo.
viernes, 30 de enero de 2026
A CAMBIO DE NADA, CON FRANCO SE VIVÍA MEJOR
A pesar de tan miserable vida, me puse a estudiar bachillerato nocturno, mecanografía y contabilidad, con la falsa esperanza de a algo llegar. Oposité para botones en los bancos de mi ciudad sin conseguir ninguna prueba superar, pasaron los años con trabajos precarios y sin seguridad social. Me casé, tuve un hijo y con 21 años me obligaron a hacer en África el servicio militar a cambio de nada, y aún hay quien dice que con Franco se vivía mejor. Estando en África el dictador murió, y de regreso a casa, mi vida recomenzó al tiempo que la incipiente pseudodemocracia que tenemos hoy.
Poco a poco y con lucha constante, arriesgando mi puesto de trabajo y nuestra libertad (23 F), se fueron conquistando derechos que aun disfrutamos hoy, y ahora hordas franquistas (P.P. y VOX) nos los quieren limitar y a las nuevas generaciones, que engañadas, si no espabilan, arrebatar. Ni antes con Franco ni ahora con los herederos franquistas, tus derechos, si no luchas por ellos, no se respetaron ni se respetarán.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario