Una secta de beatos y beatas con raigambre religiosa se permite, con el consentimiento del alcalde, faltar al respeto a los demás habitantes de la parroquia, misa radiada y con altavoz que se infiltra de manera abrumadora durante una hora, bombas y petardos enloquecen las cabezas de personas y animales, y todo para que una minoría de seres irracionales y de un nivel intelectual ínfimo, den rienda suelta a sus estúpidas frustraciones, ruido y más ruido, una escandalera de mal gusto y barriobajera con una falta de respeto a la paz y serenidad de quien quiere y necesita tranquilidad.
Entre lance y lance es un contraste, pretende dar rienda suelta a mi indignación por los acontecimientos políticos del día a día de una crisis interminable, combinándola con una serie de relatos auténticos y personales sobre pesca, que ayudarán a amortiguar la furia por unos acontecimientos injustos y demoledores. Al mismo tiempo espero que me sirvan como terapia y desahogo.
martes, 3 de febrero de 2026
IGLESIA CON RAIGAMBRE NO QUITA HAMBRE
La iglesia con raigambre no nos quita el hambre, pero nos hace perder la fe mariana toda la semana, la fe no requiere de un altavoz ruidoso, la fe requiere de mesura, educación y sobre todo de respeto y no servir de parapeto para nadie y menos para algún que otro analfabeto, que a base de ruido rompe la cabeza a los vecinos. Existe una normativa de ruidos que no amparan esos decibelios (60) y además mantenidos en el tiempo, doce largas horas de tabarra musical, bombas de palenque o no palenque reventando los oídos de la gente y aun como mal menor hay que tragar por puertas y ventanas las misas aunque no te digan nada. Respeto si, desconsideración no.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario