Transcurre el tiempo, y de forma desaforada a mi edad se va, cuanto más viejo voy más cuenta me doy de que he vivido en una mentira continua, uno ya no confía en nada, que la inocencia... le da. Toda mi vida ha transcurrido de falsedad en falsedad y el caso es que me he tenido que callar, pues siempre los demás, por mayoría, me obligaron a acatar lo que las urnas decían, parece ser que no existía una forma mejor para forjar nuestra forma de encaminar lo más conveniente para la mayoría de la gente... la más ingenua e inocente. Yo, ya con pocas expectativas por delante, sigo pensando que la inocencia es la que ha hecho, que después de tan largo trecho, no hayamos progresado lo suficiente para entendernos democraticamente, hemos retrocedido y distorsionado el camino. Estaba claro cuando empezamos, que aquellos que traicionaron, mataron y asesinaron, y procuraron sufrimiento y padecimiento gratuito por maldad, los íbamos a apartar y como fascistas a despreciar, que nunca y en ninguna circunstancia les daríamos cabida a los violentos en la senda democrática que todos juntos, derecha e izquierda, comenzábamos en democracia a avanzar. Nunca una injusticia más, "al cesar lo que es del cesar y a dios lo que es de dios". Pero no... la falta de respeto es un parapeto para los camuflados que se han colado en uno y otro bando, se han descolgado del tren en marcha pero no se han defenestrado. Para nuestra desgracia tienen apoyo y poder, y el acuerdo quieren romper. Solo lo hacen por pasta ya que esta es su poder. Oligarcas sin vergüenza ni alma los han comprado para que desde dentro revienten todo tipo de acuerdo y dejar a los inocentes al pairo del nuevo barlovento.
Entre lance y lance es un contraste, pretende dar rienda suelta a mi indignación por los acontecimientos políticos del día a día de una crisis interminable, combinándola con una serie de relatos auténticos y personales sobre pesca, que ayudarán a amortiguar la furia por unos acontecimientos injustos y demoledores. Al mismo tiempo espero que me sirvan como terapia y desahogo.
martes, 3 de febrero de 2026
INOCENCIA
El que ha nacido para sufrir, que sufra, es lo que nos quieren decir esta caterva de sinvergüenzas, "de tal palo tal astilla", mira que maravilla de mierda de semillas, igual que la de aquel que está enterrado en Sevilla amigo del desenterrado en Madrid, otra semilla que a tentetieso se ha impuesto, mano dura y palo tieso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario