El periodismo no deja de ser una hermosa y muy necesarea profesión, donde se necesita ser ecuánime, ponderado y equilibrado a la hora de informar. No se debe de juzgar y menos denostar a nadie por tener una ideología contraría, siempre que esta sea democrática y que se acaten y respeten las normas constitucionales. No se puede poner a la par, a un partido que acata y respeta la democracia y la constitución, por muy de izquierdas que sea, con un partido fascista que ha la primera ocasión que tenga la democracia va a tumbar.
Lastimosamente ahora, en este momento, si pudiera, con ayuda de un partido al cual tú defiendes y en el que seguramente militas y si no militas lo disimulas muy bien, impondría una dictadura terrorista, la cual ya conoces, al igual que yo no eres ignorante pues la sufriste de joven. Lo peor de un periodista es la hipocresía y la falta de respeto al escribir una crónica, que dices galante y yo te diría que es sicofante.
Vergüenza te da que te vean con los de tu cuerda política, lo llevas en el corazón y forma parte de tu intimidad, al final el que va ha tener razón es el que os define como la derechita cobarde, es muy fácil tirar la piedra y esconder la mano, acosar al débil y justificar de forma ruin y miserable al que tanto daño hace, pero del que os valéis para de cualquier manera alcanzar el poder.
Dices que tenemos un Gil al mando, pero tenemos un Abascal que le dora la píldora al "Emperador Colorao", tenemos a tu amado, admirado y nunca criticado cocaimano, pactando allí donde es necesareo con el que le come los huevos a Tramp, para en la democracia hipocritamente avanzar, con el objetivo de destruirla y los bolsillos de vuestros autócratas de aquella manera, ayudar ha llenar.





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