Los militantes, votantes y simpatizantes del Partido Popular, muy buenas personas no parecen ser, cuando bendicen y aplauden las trapacerías de la dirección de su partido. Ejemplos hay, alguno es de una gravedad extrema, sobre todo cuando acuerda ir de la mano con un partido de índole fascista (con todo lo que esto supone) como Vox, anteponen lo dictatorial a lo democrático y todo por ejercer el poder a cualquier precio. Tratan a sus rivales demócratas como ha enemigos, dando valor y espacio a lo más execrable de una organización tan peligrosa como Vox.
La derecha, que se dice demócrata y que dice amar este país que es España, tiene que demostrar de una vez y sin que quede ningún tipo de duda que defiende y acepta la democracia, y que si fuera necesareo se alinearía con el resto de partidos no violentos y demócratas, alejándose y condenando en público y en privado los postulados de terror y violencia que defiende y quiere fomentar la criminal organización fascista que representa Vox.
Los demás malos ejemplos, que los hay, cuestiones que hasta cierto punto son digeribles por la democracia y legislables por la justicia: 11 M, dana Valencia, metro Valencia, vacas locas, Sovaldi, guerra de Irak, Alvia de Galicia, residencias mayores de Madrid, Prestige, Yak 42, etc., acontecimientos todos ellos muy mal gestionados y cobardemente tratados con toda clase de mentiras por el PP, que además costaron muchas vidas humanas. No parece que el escarnio y la burla a los oponentes de semenjantes dislates le importe a los militantes votantes y simpatizantes de un partido tan incompetente y con tan poca personalidad para desgracia de todos y cada uno de los españoles que necesitamos una democracia fuerte de verdad y no una derecha que es una pura calamidad.




No hay comentarios:
Publicar un comentario