Un club que vende en los últimos años por valor de más de 100 millones de euros, se nutre con canteranos que en la mayoría de los casos terminan siendo titulares, con lo que eso supone de ahorro. Se clasifica para Europa ingresando una pasta con la que no contaba. Recibe ayudas variadas de ayuntamiento, diputación, casas comerciales, etc, etc, pero termina la temporada con millones en pérdidas. Aquí hay algo que no cuadra y más siendo su explotación realizada por una empresa privada. No me gusta pensar mal, pero tengo desconfianza, ya que las cuentas no están claras.
Entre lance y lance es un contraste, pretende dar rienda suelta a mi indignación por los acontecimientos políticos del día a día de una crisis interminable, combinándola con una serie de relatos auténticos y personales sobre pesca, que ayudarán a amortiguar la furia por unos acontecimientos injustos y demoledores. Al mismo tiempo espero que me sirvan como terapia y desahogo.
martes, 4 de agosto de 2026
LA ENTRONIZACIÓN DE LOS MOURIÑO
Un simple aficionado como yo quizá no tenga nada que alegar y más si no soy socio de la entidad. A los socios y aficionados en general, les diría que la gestión del club parece la de un negocio puro y duro, como podría ser la explotación de un gran hotel. El Celta actual es como un gran pastel, la suerte de tener una cantera fuerte ha ayudado a sanearlo y se auguran años de crecimiento del club y alguien va a tener buenos beneficios. Es el mercado amigo y una empresa privada bien explotada dará alegrías y ganancias, raras en su concepción pero que incluso puede dar un título de campeón que alegre a la afición y sirva a mis parientes los Mouriño, para su entronización.
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