Si tu jefe es manipulable, ser chivato tiene premio. Trabajé en un colectivo donde éramos más de 100, no quiero decir con esto que yo fuera mejor que el resto, por supuesto que los había mejores pero también los había mucho peores. El alma humana es el reflejo del interés, nunca encontré a nadie que no fuera tras el. Todos tenemos que cubrir nuestra necesidad vital y quieras o no con el dinero lo logras, después está el vicio y el cuerpo te pide subir de nivel, y aqui nace el conflicto, porque "primero estás tú y después él, por eso el zorro (tú) se lleva la carne de la gallina y él las plumas que tú desplumas", esta alegoría me la encontré yo día a día, los chivatos comían mientras los emplumados, por ingenuos, hacían el indio por donde pasaban sin enterarse de nada. Viendo la encrucijada me separé de la manada y mantuve la boca callada, pues escogí otro camino con un buen destino.
Entre lance y lance es un contraste, pretende dar rienda suelta a mi indignación por los acontecimientos políticos del día a día de una crisis interminable, combinándola con una serie de relatos auténticos y personales sobre pesca, que ayudarán a amortiguar la furia por unos acontecimientos injustos y demoledores. Al mismo tiempo espero que me sirvan como terapia y desahogo.
martes, 4 de agosto de 2026
EL BAGAJE
Su confianza (la de otro jefe) me dio libertad para mi trabajo desarrollar, me olvidé de la manada y en solitario me fui arreglando con un trabajo en el que me fui ambientando, conocí personas en mil lugares y todos conmigo resultaron ser muy amables, pienso que era más por conveniencia que por conciencia, lo importante es que mi vida cambió a mucho mejor fuera de un colectivo que era una banda llena de bandos minoritarios buscando favores de sus "bienhechores". Pasé de gastar mi energía esquivando zancadillas a respirar y relajarme en el día a día. Mejoré, vaya si mejoré; tanto en la economía como en psicología. Oir, ver y callar crea bienestar, porque solo no debes ponerte a luchar.
Si hay pasta por el medio no te fíes ni confíes en nadie y cuando digo nadie es nadie. El dinero es el motor de nuestros anhelos y con corrupción o sin ella, si llega la oportunidad nadie la deja escapar.
Hay que ser listo y reservado en un mundo hecho para los espabilados, a esta conclusión he llegado, y creo firmemente no estar equivocado.
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