Esta mañana me entró una preocupante sensación de miedo cercano al terror. Creo no equivocarme, aunque lo deseo fervientemente.
Esto que ya está aquí, que ya nos empieza a
quemar es maldad en forma de voracidad egoísta, elementos de muy baja catadura
moral y además violentos, están resurgiendo. El odio, el rencor, la fobia
rabiosa, se extenderán a partir de ahora a gran velocidad, aprovechándose de la
ingenuidad, ignorancia y miedo de la mayoría de la gente.
Los cuatro Jinetes del Apocalipsis ya están en marcha,
la guerra, el hambre, la peste y la muerte que nos traerá el cambio climático,
con la inestimable ayuda de Donal Tramp, Putín, Netanyahu y toda la cohorte de
regímenes antidemocráticos que se extienden por el planeta auguran la próxima destrucción
y desaparición de éste.
En este océano de irresponsabilidad y maldad extrema, solo queda una pequeña y
no muy fiable esperanza que es Europa si ésta es capaz de resistir los embates
del fascismo que todo lo contamina: guerra, hambre, peste y muerte son los
cuatro jinetes que empiezan a cabalgar, Europa, que ya se está contaminando, no
lo puede permitir. Esto parece el fin.




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