El mejor ejemplo, aparte de tú mismo, son los políticos y por sus caras estas facetas de ellos conocerás. Cuanto más odio y rencor peor, cuanta más solidaridad y bonhomía mejor.
Entre lance y lance es un contraste, pretende dar rienda suelta a mi indignación por los acontecimientos políticos del día a día de una crisis interminable, combinándola con una serie de relatos auténticos y personales sobre pesca, que ayudarán a amortiguar la furia por unos acontecimientos injustos y demoledores. Al mismo tiempo espero que me sirvan como terapia y desahogo.
Puigdemont como persona de derechas y heredero de un partido nacionalista corrupto "versus Puyol y familia", me resulta alguien muy desagradable, como asimismo los adláteres que le acompañan. Basan su política, al igual que la derecha del PP y Vox, en la prepotencia y falta de empatía con los que no piensan como ellos.
Muy listos no somos si creemos que la tierra es plana, que las vacunas sirven para implementarnos un chips, que el cambio climático es inexistente, que nos fumigan con aviones a reacción, que si un trabajador vota al PP su vida mejora y la última, si llevas una piña de determinada manera en un determinado supermercado, "ligas"
EL CONSEGUIDOR
Un saco de esa sustancia nunca les viene mal, abona y hace florecer las capulladas que con sentido retorcido dicen estas gentes depravadas y antidemocráticas que ensucian el diálogo y la negociación política, este mierda acompañado de otros mierdas han hecho de la mentira y la difamación su bandera, y todo con objeto de beneficiarse económicamente y, (vivir del cuento) nunca mejor dicho.
Resulta que para la facheria en general los que no pensamos como ellos somos unos zurdos de mierda y para nosotros los zurdos, algunos de ellos, que se distinguen por sus calumnias e injurias son sacos de mierda, (una calumnia y una injuria son dos mierdas, cien calumnias y cien injurias son doscientas mierdas que llenan un saco). Saco que ya ha llenado un tal Vito Quiles un elemento de cuidado calumniador e injuriador profesional al servicio de la extrema derecha. Ser zurdo es un honor y no una mierda, haber si se enteran los de la derecha extrema que ellos si que son una vergüenza, una amenaza y un peligro para los demás, aparte de unos mierdas.
Esta mañana me entró una preocupante sensación de miedo cercano al terror. Creo no equivocarme, aunque lo deseo fervientemente.