sábado, 16 de marzo de 2013

SI SE PUEDE


     Por dejación de sus funciones nuestros gobernantes cómodos y cobardes, abandonaron a su suerte a miles de compatriotas a los que arrancaron de sus hogares sin derecho. Sin compasión de ninguna clase los pusieron, muchos de ellos ancianos y niños, en la puta calle. Y digo sin derecho por qué ahora, gracias a un abogado desconocido que recogió el testigo que ellos abandonaron, el Tribunal Europeo dictaminó la irregularidad con la que procedieron hasta ahora al ejecutar los desahucios en este país.

     Señores del peperismo y del sociolistismo, SI SE PUEDE, defender a los hipotecados de los abusos de la banca, ustedes renunciaron a ello, con las consecuencias de la injusticia social y económica que esa práctica conllevó y está conllevando. ¡No se les cae la cara de vergüenza, inútiles! Han abocado al sufrimiento a miles de familias, sin necesidad.

     Ya se que el dictamen del Tribunal Europeo no es la panacea y que aún falta que la dación en pago sea la norma común de usos y costumbres, pero por lo menos se ha conseguido amortiguar el sufrimiento de mucha gente, aunque para otros muchos esto llegue tarde. Este es el estigma que les acompañará, la de mercenarios traidores que siguieron el juego de los estafadores.

FRANCISCO YO NO CREO EN TI


     La cúpula de la Iglesia nunca denuncia ni critica las prácticas pecaminosas de sus fieles más ricos y poderosos, aunque esas prácticas sean de dominio público. Guardan un silencio cómplice e ignominioso para con la defensa de los pobres y desamparados. Jesús predicó lo que predicó y ellos se escudan en el silencio y en la inacción. La crisis económica auspiciada por las cúpulas dirigentes, la mayoría creyentes, hace que el ejercito de indigentes, pobres y desamparados crezca de forma cruel y desaforada. Creen que el silencio ante las injusticias se subsana con caridad cristiana (cáritas diocesanas), pero no es suficiente, pueden y deben hacer más, tienen que apelar alto y claro a la conciencia de los que tienen el poder y si estos no reaccionan, tienen que condenarlos, tal y como lo haría Jesús.

     Dicen del nuevo Papa Francisco que siempre denunció las injusticias y que seguirá denunciándolas. Yo que soy católico por costumbrismo cultural, pero descreído de la cúpula eclesiástica no me acabo de creer que el nuevo Papa va a denunciar públicamente todas las injusticias que ahora mismo asolan a los trabajadores más pobres y necesitados, víctimas de una crisis infernal y diabólica de la que son responsables muchos católicos practicantes. Dudo mucho que este Papa condene y señale a los explotadores, especuladores, estafadores y demás "aves carroñeras" que se dedican a engañar y a exprimir a los trabajadores y sus familias. Más bien creo que hará como sus antecesores, arrimarse al poder establecido y condenar y despreciar a todos aquellos que dan amparo a la libertad de las personas que quieren elegir el camino a seguir fuera de los postulados de una Iglesia anticuada, desfasada, acomodada y pusilánime.

Relatos de un pescador afortunado: EL ASCENSOR


                                                                     EL ASCENSOR
                                                                        18-08-1996

     En ese mes de Agosto, estaba pasando mis vacaciones en Nerga. Hacía unos días que no iba a pescar,  el gusanillo esa tarde después de comer me empezó a entrar, y todo porqué esa mañana en la playa noté cómo el mar, después de una semana de calma chicha empezaba a ronronear en la orilla, así que después de una reparadora siesta, cogí mi bolsa de pesca y la caña, trasladándome a Donón.

     Cuando llegué al mirador, aprecié que el mar tenía un punto no muy fuerte, pero suficiente, así que decidí bajar por el acantilado hacia la postura que tan buenos recuerdos me traía. La marea estaba alta y era viva, comenzaba a bajar. Era la primera vez que iba a pescar allí con la pleamar, las condiciones no eran las mejores, pero yo sentía la necesidad de intentarlo, aun que fuera solo por matar el gusanillo. Abajo el mar no me permitía acceder al puntal, pero atrás del puntal, a la izquierda donde la costa y el mar  hacen un ángulo casi recto, el nacimiento de este con la línea de costa, al estar la marea llena, ofrecía un canal en paralelo a esta con suficiente profundidad y agua batida, ciertamente ideal para la pesca. Comencé  empleando como casi siempre “rapalas”, “original” y “mágnum”, pero no me permitían alcanzar la zona donde yo intuía que pudiera estar el pescado, así que opté por utilizar la “Evy”, que sí me permitía llegar con holgura a la zona deseada. Estuve un rato “vareando” pero no obtuve ninguna señal, pensé que quizá más tarde, cuando la marea bajara con más fuerza, ayudando a la formación de corrientes que obligaran a salir de sus escondrijos, a las posibles presas de las lubinas, estas dieran señales de vida, pudiendo obtener algún resultado. Encendí un cigarro y me relajé haciendo tiempo, eché a volar mi imaginación recordando anteriores peripecias allí vividas. Como cuando los arroaces en una tarde parecida, el verano anterior acorralaron un banco de lubinas en esa misma zona, y durante el tiempo que duró la emboscada, las lubinas buscaron refugio “en tierra”, capturando media docena de ellas aprovechando la coyuntura; o como dos años antes en ese mismo mes de agosto, pesqué al “General” y parte de su tropa -16 lubinas-. Tantas y tantas “pescatas” que yo llamo menores, pero también muy satisfactorias, en este mismo lugar. Fueron muchos veranos pasados allí, primero acampando en Cabo Home, cuando el campismo era libre, y después en Nerga, siempre que tenía oportunidad iba a pescar a tan prolífica costa, cuando no lubinas, sargos e incluso doradas, y algún lenguado y rodaballo. En fin, eso es otra historia.

     Después de fumarme un par de cigarros, y viendo que la marea empezaba a bajar con fuerza, cogí la caña y empecé a “varear” en paralelo a la costa, muy cerca de la orilla. Pronto sentí la primera picada, era una lubina pequeña, andaría por los 300 gramos de peso, la desanzuelé con sumo cuidado de no lastimarla y la deposité en una poza con agua, así la mantendría con vida, para que, cuando terminara mi jornada de pesca, liberarla. Continué lanzando, poco después la picada que sentí no tenía nada que ver con la otra, había que “agarrarse los machos”. El animal tiraba con fuerza hacia afuera, luchaba con gran nobleza. Por suerte no había un mar tan fuerte que me lo revolviera, solo tenía una pequeña piedra a unos metros a mi derecha, que el mar al retroceder dejaba al descubierto. Poco a poco lo fui dominando, sus embates eran cada vez menos duros, lo fui arrimando y cuando lo tenía a unos veinte metros ya empecé a apreciar su figura. Era un señor róbalo, cercano a los cinco quilos de peso. No se entregaba, pues cabeceaba con fuerza justo hacia la piedra de mi derecha. Tuve que tirar con firmeza para enfilarlo hasta mi posición. La zona donde yo estaba, quedaba en un alto, a mi alrededor no tenía donde vararlo, estaba viendo que me quedaba lo más difícil, iba a ser complicado sacarlo, la única alternativa que me quedaba, era que, con la ayuda de la inercia del mar que subía por las rocas pudiera aprovechar para depositarlo en un saliente de la piedra, debajo de donde yo estaba situado, y esperar un nuevo golpe de mar, para que asimismo por la inercia, me lo pusiera en un segundo escalón que conformaban las piedras mas arriba, ya cerca de mi posición. Trabajé un rato más el róbalo con la intención de cansarlo lo máximo posible. Cuando este apenas se movía, aproveché un golpe de mar para situarlo en seco encima del primer escalón. Con paciencia, esperé el siguiente golpe de mar, para ascenderlo a la siguiente plataforma y, cuando quedó en seco, fui a por el. Lo sujeté con fuerza por la boca y corrí piedra arriba perseguido por el siguiente golpe de mar, que me salpicó la espalda. Bendije mi suerte, pues no era fácil resolver la tesitura en que me vi. Di rienda suelta a mi alegría con un grito de satisfacción, descargando parte de la adrenalina acumulada por la situación que acababa de vivir, era feliz, me consideraba un ser privilegiado y muy afortunado. Continué “vareando”, buscaba la pareja, pero ya no tuve ninguna otra picada después de una hora intentándolo, así que decidí dejarlo y marchar para el camping, pero no sin antes liberar a la pequeña lubina que había depositado en la poza. No la había liberado  antes por miedo a “avalar” el pescado que pudiera haber en la “postura” que yo bauticé como “El Ascensor”.

domingo, 10 de marzo de 2013

LA TROIKA ORDENA, EL PARTIDO POPULAR OBEDECE


     No contentos con saquear y expoliar nuestros sueldos y pensiones, continúan robándonos mediante los gastos cautivos de electricidad, agua, gas y gasolinas, para los que han establecido unas plusvalías abusivas y todavía no contentos con ello, continúan la masacre con los productos alimentarios y necesidades del ajuar doméstico. Nos arrancan con malas artes lo que nos pagan y nos dejan con lo comido por lo servido. A todas las necesidades básicas para vivir con mínimo de dignidad, le aplican impuestos como si fueran lujos. Poder vivir dignamente en este país empieza a ser un lujo, alimentos de primera necesidad sufren aumentos de más de un 20 %, cuando el I.P.C. es de un dos y pico, que clase de I.P.C. es este que no refleja la realidad. Todos, absolutamente todos los indicadores oficiales están trampeados, no son capaces de decir una verdad. Son mentirosos compulsivos en todos los órdenes de la vida, su verdad es una gran mentira que solo busca su bienestar a cuenta de todos los demás y cada día más asco me dan.

     Los políticos gobernantes han sido capaces: de ajustar el sistema financiero y de amnistiar a los delincuentes responsables de su ruina, a cuenta: de expoliar los salarios de los trabajadores y funcionarios de la  Administración del Estado; de reducir la plantilla médica y muchos gastos imprescindibles en la sanidad pública, aumentando el sufrimiento de los enfermos y sus familias, anticipando prematuramente la muerte de miles de personas; de eliminar miles de plazas de maestros, condenando a la ignorancia a toda una generación de hijos de trabajadores; de cerrar la oportunidad de acceso a la Universidad a los más pobres, mediante el aumento de tasas universitarias en unas cantidades prohibitivas. En cambio no han eliminado diputaciones, ni fusionado municipios, continuamos siendo el país de Europa que tiene más políticos por Km2, no se han regulado a la baja los sueldos de diputados, senadores, alcaldes, concejales, asesores y demás parafernalia inútil que empobrece a este país.

     La troika (B.C.E. - F.M.I. - Comisión Europea), está contenta pero aún no satisfecha, anima a nuestros gobernantes a seguir apretando pues la mansedumbre del pueblo español permite acelerar el expolio económico y de derechos, para así arreglar el porvenir de los poderosos que podrán seguir ociosos con la tranquilidad de amasar sin trabajo, esfuerzo y sacrificio miles de millones de euros gracias al ejército de políticos-mercenarios que, como estómagos agradecidos que son, cumplen religiosamente sus órdenes apoyándose en un ejercito de sicarios que nos obligan mediante amenazas y leyes injustas, a renunciar a nuestra dignidad.


sábado, 9 de marzo de 2013

ADIOS COMANDANTE


     Adiós Comandante, con todos tus defectos has sido el primer dirigente venezolano que se ha ocupado de los más pobres y desfavorecidos. Podrías haber elegido otra causa más fácil, pero fuiste siempre fiel a la lucha contra la explotación de los hipócritas, intentaste poner remedio a tanta indignidad y lo conseguiste en parte, tuviste que sopesar perjuicios y sufrimientos, tomaste decisiones difíciles para tratar de compensar los abusos de unos pocos sobre otros muchos, trataste de ser ecuánime con todos, pero esos pocos se creían dueños de todo, habían perdido la perspectiva de la justicia y la proporcionalidad, tuviste el valor que a otros, igual les faltó. Aquellos que en su tiempo tuvieron la oportunidad de reconducir una situación de abuso, nada hicieron  por mejorar las condiciones de vida de una población sumida en toda clase de carencias, cuando paradógicamente viven en una tierra rica y autosuficiente en materias primas.

     Por eso Comandante, a pesar de tu verborrea y ademanes nada ortodoxos, admiro tu determinación y coraje. Otros más sofisticados, más cultos y más preparados, con su comodidad y cobardía no tuvieron agallas y agacharon la cabeza. Ninguno de ellos, nunca, alcanzaran tu nobleza.

     "Para entender la figura de Hugo Chávez hay que referirse obligatoriamente a la Venezuela que existía antes de su llegada al poder. Un país con grandes riquezas naturales y en una zona, el Caribe, de gran valor estratégico para los EE.UU. Pero un país también con una clase política corrompida y enormes diferencias sociales, que mantenía en la miseria a la mayor parte de la población." Este último párrafo pertenece al articulo De Bolívar a Hugo Chávez, en Inventario de perplejidades de José Manuel Ponte.

   

Relatos de un pescador afortunado: LA GRANDE DE MONTEFERRO


                                               LA GRANDE DE MONTEFERRO
                                                                4-04-1996

     Aquel día de Abril, cuando comencé mi recorrido de trabajo por el contorno de la ría, al ver el mar en una pequeña cala pasando el primer astillero que visité, comprendí que aquel era un día ideal para la práctica de la pesca de la lubina, aunque me encontraba en una zona de aguas interiores y abrigadas, la forma en que latía el mar siempre te ofrecía alguna pista, que te ayudaba a descifrar si el mar estaba en disposición de ofrecer una buena oportunidad para desarrollar con éxito el inmenso placer de pescar. Automáticamente mi imaginación voló a kilómetros de distancia, haciéndome una composición de cómo “trabajaba” el mar según la “postura” recordada. Apoyándome en una tabla de mareas, deduje que en ese mismo día a partir de las 18.00 horas se daban los condicionantes para visitar “La Grande de Monteferro”.

     Cuando llegué, al bajar del coche lo primero que hice fue asomarme, para confirmar mi predicción de la mañana, y no me equivoqué, solo verlo fue suficiente para que en mí creciera un optimismo casi desmedido, todos, absolutamente todos y cada uno de los condicionantes que me servían de referencia se cumplían, era tal la seguridad que tenía que volé hacia la “postura”, bendiciendo mi suerte por encontrarla libre, a mi entera disposición. Me acomodé en la zona de pesca y estuve sopesando un rato que equipo empleaba, si la caña ligera de 3.60, ideal para trabajar con “rapalas” medianas o grandes, o la caña más potente de 3.90, que permitía el empleo de señuelos más pesados, como cucharas, chivos y peces artificiales de mas de 25 gramos. El color de las aguas, obscuras pero no en exceso, la altura de la marea, y sobre todo la forma en que el mar rompía, acompasado sin estridencias, previsible, invitaban a usar la caña más ligera, así que me decidí por ella y monté un “rapala” original flotante de 18 cm., de color natural, parecía talmente una sabrosa sardina, utilicé un sedal del 26 que había comprado esa misma mañana, intentando con ello afinar lo más posible para darle más naturalidad al señuelo. La marea llevaba subiendo cerca de tres horas y la altura del agua empezaba a ser suficiente para el empleo del “rapala”, el mar “trabajaba” transversal a mí, esperaba la llegada de la cresta de la ola, para lanzar justo en su cúspide, pegando un pequeño acelerón al arrancar, normalizando después la velocidad del señuelo moviéndolo con suavidad de izquierda a derecha con ayuda de la puntera de la caña, lo importante era no recoger de una forma mecánica, trataba de darle vida. No tuve que esperar demasiado para sentir la briosa picada de una lubina mayor de un kilo, ofreciéndome un cierta resistencia, pero que saque sin mayor novedad, -como entrante no está nada mal-, pensé, continué vareando después de romper el nudo y atar de nuevo el “rapala”, más que nada por seguridad, y no tuve que esperar demasiado tiempo para tener otra picada, esta ya más fuerte, el animal me ofrecía gran resistencia, peleaba con gran viveza, el carrete amortiguaba sus tirones soltando poco a poco sedal, lo aguanté con firmeza un rato, hasta que noté menos insistencia en la lucha, entonces tiré firmemente de el hasta acercarlo a un pequeño canal situado a mi izquierda, donde lo subí a una plataforma con ayuda del empuje del mar. Pero lo peor y también lo mejor estaba por venir, después de las dos primeras capturas hubo un momento que me entraron las dudas con el grosor del sedal, pues tenía la premonición de que no estaba demasiado bien “armado” ante la picada de una gran lubina, por un momento estuve a punto de cambiar la bobina del carrete por otra que tenía un sedal de más calibre, pero por unas cosas u otras no llegué a decidirme y bien que lo lamentaría, puesto que no tardé mucho en sentir una picada descomunal de una pieza también descomunal. En un principio resistí bastante bien el arreón, el carrete estaba bien regulado amortiguando el primer fogonazo, inmediatamente desbloqueé el freno y le fui dando sedal poco a poco, intentaba cansarlo, el animal tiraba en estampida hacia fuera, quería frenarlo, pero al recordar el poco calibre del sedal no me atrevía a tirar en firme, pacientemente esperé a que mostrara algún síntoma de debilidad, al fin conseguí pararlo, pero se resistía y veía que iba costar un mundo traerlo a tierra, además aun que el mar no revolvía en exceso, lo iba arrastrando hacia las piedras de mi izquierda, no me quedó otra que tirar de el , y poco a poco conseguí obligarlo, cuando lo tenía a unos quince metros empecé a verle la cabeza y el lomo obscuro, casi negro, era impresionante aún mayor de lo que yo intuía, no lo daba dominado y el mar lo empujaba con fuerza a mi izquierda, donde ya había perdido tiempo atrás otro pescado que no era ni la mitad de grande que este. Viéndome obligado a apurar en firme y tirar fuerte, lo que yo me temía sucedió, rompió el sedal y el pescado medio aturdido por la lucha reaccionó poco a poco, alejándose con el “rapala” en la boca. Quedé tocado, mi desesperación era total, lo que podía ser un día glorioso, se convirtió en un dia con más pena que gloria, metafóricamente me sentía morir, desanimado me senté, razoné, y llegué a la conclusión de que aún había jornada por delante, aún estaba a tiempo de capturar alguna pieza más para subir mi autoestima. Sabía que la “postura” quedara tocada, que probablemente el pescado se habría “abalado”. No perdí tiempo en más lamentaciones, recogí mi equipo de pesca y me desplacé a una nueva “`postura”, unos cincuenta metros hacia el interior de la ensenada, allí monté de nuevo la caña, ya con un sedal mas grueso del 30, trabajé la nueva zona con ahínco, pero no sentí picada alguna en los primeros lances, ya el señuelo no era el mismo, utilicé un pez artificial “Mágnum” de 14 cm. que se defendía bien en aquella nueva zona, la acción de pesca era distinta, pues profundizaba mas que el que había perdido anteriormente. Aun que la marea ya había subido significativamente, era una zona muy pedregosa y había que estar muy pendiente del señuelo, que se clavaba hacia el fondo, pero levantando levemente la puntera de la caña se corregía el problema. En una de estas, cuando ya no me lo esperaba sentí una potente picada de un animal de una cierta entidad, tiraba con fuerza hacia fuera, pero conseguí frenarlo y aun que luchaba con viveza, al no tener obstáculos cerca de donde lo clavé, lo pude trabajar con esmero, esperando pacientemente a notar como se debilitaban sus embestidas, tiré de el hacia mi posición, por su tamaño no podía levantarlo, pues corría el riesgo de romper el sedal, así que lo arrimé todo lo que pude hasta que el mar me ayudó a meterlo en un pequeño canal donde, agachándome con la caña firmemente agarrada y la puntera levantada, conseguí sujetarlo por la boca, no sin antes llevarme una buena mojadura de recuerdo.

     El animal andaba por cerca de los cuatro quilos, no tenía nada que ver con el anterior que perdí, y que calculo yo que lo doblaba. Ya no valía la pena lamentarse, aquello era el colofón de una tarde agridulce de pesca. No terminaba mal del todo, tenía en el saco tres piezas de una cierta entidad, las tres sumadas pesaban tanto o más que la que perdí, a veces no se puede tener todo en la vida. 

domingo, 3 de marzo de 2013

RELIGIÓN Y CULTURA


     Yo creo que Dios es la creación más sublime de la mente humana. Durante millones de años de evolución esa idea fue gestándose en el interior de nuestro cerebro, necesitábamos creer en algo que nos reconfortara durante el largo camino evolutivo lleno de crueldad y de terror. Buscábamos el respaldo de un ser superior y lo creamos y lo magnificamos conforme a nuestra imagen y semejanza, que creció por el sentimiento de necesidad de un patrón en el que escudar nuestros miedos. Fue el muro de contención de nuestra aflicción y gracias a ello fuimos mejorando y socializando lo que antes era caos y destrucción. Lo sobrenatural emana de costumbres adquiridas a lo largo de la evolución, llevándonos de un modo natural, instintivo a creer en algo irreal que no concuerda con la lógica de la inteligencia.

     A partir de aquí las diferentes religiones nos llevaron hacia un nuevo orden que nos ayudó a abandonar el primitivismo. La cultura humana, costumbrista y sistemática, creó y desarrolló la religión para bien y para mal, recogió la parte más piadosa y solidaria, pero también la parte más interesada y egoísta. Al final como en todas las creaciones humanas surgió la división entre la codicia y la ingenuidad. La codicia anidó entre la cúpula dirigente que pronto buscó privilegios y relumbrón. Imponiendo sus postulados incluso con la fuerza de las armas, mientras la ingenuidad de las buenas y temerosas gentes les llevó a seguir las directrices de una cúpula que los pastoreó y los sigue pastoreando a conveniencia del poder establecido.

     Entiendo que al final de todo este proceso, la Iglesia no es mejor ni peor que otras organizaciones legalizadas. Por regla general su mensaje no es malo, ya que nos induce a comportarnos como personas de bien. La Iglesia es cultura, costumbrismo y herencia del pasado (el pasado es sobre todo ignorancia y crueldad). Como manifestó mi admirado escritor Perez Reverte: somos hijos de un sistema, sin la religión católica no se puede concebir Occidente. Tenemos que eliminar la religión como una asignatura moral e imponer la religión como una asignatura cultural.