Por antonomasia la derecha democrática no tiene porque ser mala, pero de la derecha española se puede esperar cualquier cosa, alguna buena y casi todas malas, su historial está lleno de deslealtades con la mayoría de los españoles, enumerar estas es casi imposible por la abundancia de esas malas circunstancias.
Se sienten poderosos y son pendencieros, por egoístas son clasistas, falsos, hipócritas y engañosos por rencorosos, son alborotadores y provocadores por que necesitan desestabilizar a sus opositores, hacen de la política un arma de destrucción masiva ante la aptitud pasiva de una población aturdida por una información adulterada llena de falacias, exageraciones y mentiras.
Todos los días como un martillo pilón nos crean una exposición que es pura basura, con la que infectan el intelecto de los catetos que se creen disparates que son puros dislates, quedan atontados como espectadores que acaban siendo propagadores de falsedades entre conocidos, amistades y familiares. A mi no me vale ese rollo patatero de que en la derecha española hay gente buena y de calidad, debería de haberla claro, pero no, la que hay acepta todas y cada una de las asechanzas de un partido ya perdido, que ya no representa la decencia si alguna vez la representó, esta forma de proceder es incompatible con la bondad pero se mixtura muy bien en la maldad de Vox, de la cual se sirven con inusitada frialdad.
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