Entre lance y lance es un contraste, pretende dar rienda suelta a mi indignación por los acontecimientos políticos del día a día de una crisis interminable, combinándola con una serie de relatos auténticos y personales sobre pesca, que ayudarán a amortiguar la furia por unos acontecimientos injustos y demoledores. Al mismo tiempo espero que me sirvan como terapia y desahogo.
domingo, 22 de diciembre de 2024
AUTODESTRUCCIÓN
LOTERÍA
Es tan ínfimo el índice de probabilidades de que te toque cualquier tipo de lotería, que yo lo veo más como una donación voluntaria a la hacienda pública que como una posibilidad de enriquecimiento.
viernes, 20 de diciembre de 2024
JESUCRISTO EL COMUNISTA
lunes, 16 de diciembre de 2024
SERES DE LUZ
domingo, 15 de diciembre de 2024
EL QUE NO QUISO SER PRESIDENTE
EL QUE NO QUISO SER PRESIDENTE.
SI EL INFIERNO EXISTIERA
Verdad no hay más que una, no hay como parece, una verdad de izquierdas y otra de derechas, por lo tanto una de las dos miente o mienten las dos pero no hay color, la que más miente, miente sin ningún pudor y todos sabemos quien miente más y peor. A los mentirosos no les importa mentir ya que las tragaderas de quienes les votan son grandes no teniendo vergüenza alguna. No ven lo evidente ni escuchan el estruendo de sus tergiversaciones que son como grandes y funestas invenciones. Levantan falsos testimonios contra sus rivales y los calumnian sin pararse a pensar que viven en pecado mortal, tal y como predica la iglesia y que para más inri la consideran de su propiedad.
viernes, 13 de diciembre de 2024
ROIG EL BENEFACTOR
La ingenuidad de algunos valencianos me toca el alma. Los causantes indirectos de toda clase de calamidades, anteponen sus beneficios personales hasta que la desgracia llama a la puerta. Por si acaso no hacen caso, -no vaya a ser que por ser cauto peque de incauto-, pero cuando la desgracia arrasa luego vienen los cargos de conciencia, si se pudiera volver atrás en el tiempo no tengo dudas que retrocederían y cambiarían las medidas, la maldad normalmente nunca llega a tal extremo. El daño, en parte evitable, esta hecho, vidas humanas ha costado la insensatez de aquellos que hubieran podido paliarlo a su debido tiempo; algunos políticos y empresarios podrían haber hecho más, si no lo hicieron fue porque no creyeron a la Aemet, que avisó con tiempo de sobra para poner las vidas humanas a salvo ya que los bienes escasamente se podrían haber salvado. Fue tal la magnitud de la catástrofe que ni siquiera el Estado con todos sus medios podría con urgencia ponerle remedio.


























