EL QUE NO QUISO SER PRESIDENTE.
Aparte de ser "feo como un demo", que sería
lo de menos, es un mentiroso compulsivo y su cinismo es de marca mayor, acusa a
sus rivales de tropelías que cuando él mismo y adláteres tienen oportunidad,
las llevan a la práctica sin cortarse un pelo. Su hipocresía es tal que supera
el mayor grado de indecencia conocida, su forma de ser y hacer es repugnante,
la maledicencia es su forma de expresar y difundir infundios, chismorreos y
habladurías con ayuda de los medios de comunicación propiedad de sus amigos
ricachones que esperan de él que les recupere el poder para a los trabajadores
y necesitados volver a joder, y poder ver de nuevo de forma desaforada, su
riqueza crecer. También, para más inri, cuando vio que estaba
más solo que la una, dijo la siguiente parida: "no soy presidente porqué
no quiero".
Con el tiempo se ve que si lo quiere ser,
y el precio a pagar ya no es ningún problema, la derecha representa el interés
que representa, no importa bajo que postulado, el capitalismo desaforado es su
meta y la razón de su existencia, la ambición de acaparar todo el poder posible
les lleva conectar con sus iguales, sean estos: nacionales PP, nacionalistas
PNV, JUNTS, o nacionalsocialistas VOX. Todos ellos en el fondo defienden lo
mismo y nacieron para amparar y defender a las grandes corporaciones
empresariales, corporaciones que les demandan ya, unidad de actuación, ya que
por culpa de su división no son capaces de robar y explotar sin ton ni
son.
Este es el sueño húmedo del capitalismo, pero
por suerte para los demás, es muy difícil su unidad sin que se les vea el
plumero. Si queremos justicia social, tal y como necesitan los demócratas
españoles de a pie no podemos consentir que esta derecha cumpla sus intenciones
de favorecer a la minoría privilegiada frente a la mayoría necesitada.





No hay comentarios:
Publicar un comentario