Hubo un tiempo en que la palabra de un juez era ley, hoy en día esa palabra ya no es fiable. Hijos de buenas y acomodadas familias llegan por mayoría a la judicatura, poniéndose a disposición de un sistema creado para preservar privilegios de su clase social. La vara de medir, se adapta a la conveniencia, ahora mismo los que imparten justicia han perdido la vergüenza y supeditados a la doctrina facha revientan la democracia. Jueces prevaricando y justicia bailando un fandango para ayudar a un delincuente que además ha confesado sus delitos.
Entre lance y lance es un contraste, pretende dar rienda suelta a mi indignación por los acontecimientos políticos del día a día de una crisis interminable, combinándola con una serie de relatos auténticos y personales sobre pesca, que ayudarán a amortiguar la furia por unos acontecimientos injustos y demoledores. Al mismo tiempo espero que me sirvan como terapia y desahogo.
viernes, 21 de noviembre de 2025
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