A pesar de vivir en una casa tipo chalet, rodeada de una finca de más de mil m2, siento la necesidad de salir a caminar, observar y escuchar. Me gusta el contacto con la gente que me rodea, sin ánimo de criticar me gusta saber de los demás, soy de los que se alegra por el éxito de aquellos que se esfuerzan y luchan por mejorar, me gusta ayudar a aquellos que de verdad tienen necesidad. A mí alrededor viven vecinos de todo tipo con sus formas y maneras de estar, cada uno lleva un ritmo de vida acorde con lo que marca su exigencia en la presencia, unos se relacionan entre ellos con facilidad, otros les cuesta más, sobre todo aquellos que se desplazan fuera del barrio a trabajar. Yo que pertenezco al grupo de jubilados noto cierta timidez y desconfianza por parte de algunos vecinos que al cruzarse de frente tuercen la cara y no contestan siquiera a los buenos días que tú les das. Otros vecinos sin embargo, sin apenas conocerte, se abren, dialogan y al poco tiempo te hacen sentir el calor de una incipiente amistad. Todos pertenecemos a un grupo animal-racional y necesitamos socializar para no enfermar, si no hay interacción social, podemos llegar a tener efectos negativos en la salud fisica y mental. De hecho pasar un dia entero sin conversar a tu psique puede afectar, yo mismo siento la necesidad de comunicación pero también tengo frustración, ya que me cuesta encontrar con quien seguir una conversación que despierte mí interés. La banalidad, la desconfianza y la indiferencia es lo que habita en la mayoría de nuestras conciencias y así es complicado iniciar un diálogo que te lleve a desarrollar una amistad que satisfaga las expectativas que despiertan tu curiosidad siempre desde el respeto y sin importunar.
Es un tesoro de valor incalculable cuando te encuentras con una conversación inteligente y agradable, no es lo más común, pero cuando se da el goce que se consigue no tiene igual, por eso la oportunidad cuando aparece no se debe despreciar. Dicen que el que tiene un amigo tiene un tesoro, pero si ese amigo es incapaz de ponerse en tu lugar, mejor déjalo marchar, por eso los amigos cuando se tienen se pueden contar con la mitad de los dedos y alguno de sobra quedará, difícil es encontrar un amigo de verdad y más al llegar a cierta edad, en las redes sociales miles de ellos encontrarás, se dicen amigos pero en la inmensa mayoría de los casos no es verdad, y no es verdad porque esa forma de interactuar es fría y no ha lugar.



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