lunes, 24 de noviembre de 2025

TRASGREDIENDO LA LEY

          Ni todo es blanco ni todo es negro. En España hay dos bandos, en cada uno de esos bandos hay varias clases de gentes: buena gente, mala gente, ingenuos, listos e ignorantes y no siempre en la misma proporción. Los descendientes de aquellas malas gentes que abusaron de su posición, se encuentran con que se les discute lo que pretenden hacer. Nada es para siempre y menos el poder, a no ser que por la fuerza se quiera imponer la manera de hacer, que parece ser que es lo que de nuevo intentan los herederos. El auténtico poder aquí en España no es el que emana de las urnas, aquí el poder que manda es el de la economía en manos de ciertas familias, herederas de bienes cuya procedencia no tiene demasiada clarividencia. Estos "afortunados" se esfuerzan por tocarnos a los demás la pelotas dándoselas de compatriotas.

          En mi ya lejana juventud me costaba trabajo comprender el porqué de la guerra, y lo que es peor, de la posguerra, no entendía como se pudo llegar a tal grado de crueldad y desprecio contra la población que no comulgaba con la iniquidad de los más ricos de la sociedad. La Biblia, libro por el cual dicen regirse, combate la inequidad, pero estos con su comportamiento lleno de maldad, la fomentan para transgredir la ley a la que manipulan con el ánimo de seguir el el mando del ordeno y hago saber.
          Hubo un tiempo que la palabra de un juez era ley, hoy en día esa palabra ya no es fiable. Hijos, casi todos de buenas y acomodadas familias conservadoras, llegan por mayoría a la judicatura, poniéndose a disposición de un sistema creado para preservar privilegios de su clase social. La vara de medir se adapta a la conveniencia, ahora mismo los que imparten justicia han perdido la vergüenza, han quedado supeditados a la doctrina facha y revientan la democracia. Jueces prevaricando y la justicia bailando un fandango para ayudar a un delincuente que además ha confesado sus delitos.
             Espero, como esperamos todos los españoles de bien, que esto no quede ahí, se reconduzca y que a cada uno se le resitúe en el sitio que le corresponda. Que de una vez y para siempre, la justicia se haga en consonancia a la ley y no a la política rastrera de esa "banda de lumbreras". 

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