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viernes, 20 de enero de 2017

QUE BUENO SOY Y QUE CULITO TENGO.


     Feijoó encontró con Caballero la horma de su zapato. Cuando dos hipócritas y sinvergüenzas persiguen un mismo poder para su propio autobombo (que bueno soy y que culito tengo), administrando nuestro dinero como si no tuviera dueño, demuestran ser la misma cosa y perseguir el mismo fin. Nos despluman con tasas e impuestos para pagar, entre otras cosas, sus propios "estudios de mercado" y comprar, cuando es preciso a los medios propagandísticos desde donde lanzan soflamas con la intención de manipular a la opinión pública, cosa que por desgracia consiguen la mayoría de las veces desde la mentira llanamente o mediante medias verdades. 

     Vdes. se preguntaran, que ganan estos dos con todo esto: primero y ante todo satisfacer su ego personal, que es insaciable, arrimar el ascua a su sardina con objeto de favorecer a toda la camarilla que los apoya y acompaña. El enchufismo, el nepotismo y el favoritismo en general, siempre bajo cuerda, engrasa la maquinaria. Familiares y amigos de: sindicalistas, militantes de partidos y de los medianos y altos cargos encuentran acomodo, algunos de forma directa en la Administración, y otros de forma indirecta en empresas concesionarias que trabajan con la susodicha Administración. Son como magos que manejan el bastón de mando para señalar sin dejar huella, (se saben todos los vericuetos, legales o no, para saltarse la ley a conveniencia) a los agraciados que normalmente les juran fidelidad eterna.

viernes, 30 de diciembre de 2016

SONRISA SARDÓNICA


     Por razónes de trabajo he conocido algunas personas que de otro modo no conocería, sobre todo si se trata de personas relevantes que se dedican a ejercer la política y el liderazgo. Yo que no soy psicólogo presumo de calar bastante bien y de forma inmediata al personal. Hasta ahora pocas veces me he equivocado al enjuiciar al prójimo, no somos tan diferentes unos de otros y nuestros intereses suelen ser comunes, con esto no quiero decir que yo mismo sea mejor o peor que los demás. La imagen que nos llega de aquel que es relevante suele estar distorsionada, por eso una conversación, incluso irrelevante, cara a cara, sirve para calar la catadura moral de la persona que tenemos enfrente y por desgracia en el mundo de la política, la desfachatez y la hipocresía están a la orden del día.

      Cuando un político, que además es tu jefe, te invita a pasar por su despacho y te dice con una sonrisa sardónica que puedes ir allí a pedirle cualquier cosa que el pueda hacer por ti dentro de sus posibilidades, saltándose todos y cada uno de los procedimientos, algo no funciona bien por lo menos para mí, para los desvergonzados arrivistas fue puente de plata para arreglar lo suyo. 

      En la empresa pública hay una máxima que late en espíritu y no en letra, tú me ayudas y yo te ayudo. Esto que es algo etéreo, siempre está flotando en el aire, pero está al alcance de los más "espabilados" y aquí no hay ideología "tanto tienes tanto vales". Seas sindicalista del sindicato que seas, seas de izquierdas o seas de derechas, a la hora de mamar todos somos mamíferos. Las cosas son como son y están como están, si quieres saber más solo hay que tirar del hilo, siempre te lleva al ovillo. Con esa sonrisa sardónica, que tanto obnubiló a sus votantes de izquierdas y derechas sigue dominando la escena cual caballero espoleando a su montura, y con su oportunismo va cabalgando de nuevo sobre una lozana jaca andaluza.

     

lunes, 27 de junio de 2016

COBARDES Y CORRUPTOS


     Sr. cobarde, no me pida más solidaridad si enferma, si no gana para comer, si sus hijos o nietos con o sin formación se convierten en carne de cañón. Si tienen hambre y frío no es problema mío, es su problema, que se lo resuelva los de la corrupción por mamón.

    Ya no es cuestión de ignorancia, si lo es de cobardía. Que puede esperar un cobarde de los corruptos? Justicia social, no. Espera las migajas del pastel, corruptelas del dámelo a mí quítaselo a él.