viernes, 28 de noviembre de 2025

EL TOCOMOCHO

             Cuando una derecha como la española, tan rancia y facha, ataca con ese odio a Pedro Sánchez es porque no pueden soportar el que se ría de ellos una y otra vez, motivos dan porque su nivel roza la estupidez.

              El candidato que quiere sustituirlo a él, no da el nivel por muchos malabares que hagan para cambiar la apariencia de un elemento de triste aspecto, y que además cuando abre la boca se le nota su incapacidad para hacerse el gracioso, los giros idiomáticos son lapsus que despiertan el cachondeo y regodeo de quien escucha semejante bloqueo. No digo que sea idiota pero si "pailan", aparentemente su expresividad nos lleva a dudar de que si este hombre está verdaderamente preparado para coger las riendas del Estado.
                Las gentes de derechas de este país tienen un nivel como el de él e Isabel. La Ayuso, que parece más espabilada, también nos demuestra con su comportamiento, que de eso nada, monada. Don complejines está hasta los cataplines de la "Ayusines", pero por no reconocerlo anda los dos al acecho uno del otro y ya parece el juego del tocomocho; el de los dos, que demuestre ser menos tonto, le sacará ventaja y se puede quedar con el gobierno facha que trascendería como en una despiadada cacería de dos arpías que si una pía la otra es pura disutopía.



        

ESCRIBIENDO COMO TERAPIA

           Curiosamente después de un tiempo, escribiendo diariamente una serie de relatos sobre cosas mundanas y nada cristianas... la fuente de inspiración se quebró. Intento retomar el interés y la pasión, pero nada, no hay manera de desarrollar ideas. Increiblemente en mi mente las palabras no fluyen con la facilidad con que lo hacían anteriormente. Necesito la narrativa como una especie de desahogo ya que cuando termino de plasmar en papel mi reflexión acabo lleno de satisfacción.

              El tiempo transcurre cubriendo pensamientos ineptos, muy de vez en cuando, una buena idea da  lugar a una pequeña reseña que entrelazando una con otra, forman una frase que llena un vacío y te permite avanzar hacia el objetivo de aprender a entender, potenciando el alma que te ayuda a concebir, comparar, juzgar, inducir y deducir. Es irracional dejar pasar la oportunidad de saber más, cuanto más conocimiento adquieras más libre serás. El problema está en la relación con los demás, que por no intentarlo siquiera, se quedan atrás.
   
            Si tienes una edad tu mentalidad ya es compatible con la soledad, difícil te será encontrar un alma gemela con la que dialogar y no es tu culpa ni la de los demás. Dar rienda suelta a tus emociones es vital para el bienestar, escribir con la esperanza de hacerlo bien y con sentido es un pequeño esfuerzo muy satisfactorio, aunque no te lean. Yo escribo para mí personal satisfacción y creo no hacerlo mal, si alguien tiene interés en leerme que me lea, si no lo tiene peor para él, yo con escribir cumplí con mí necesidad de expresar mi verdad que no tiene que ser la de los demás.
               Horas y más horas de concentración me lleva mi devoción y parece que el raro soy yo, raros son aquellos que una vez jubilados se aburren por inacción, escribir es una terapia y para un mayor es sanación y regeneración.
       

INTERACCIÓN SOCIAL

          A pesar de vivir en una casa tipo chalet, rodeada de una finca de más de mil m2, siento la necesidad de salir a caminar, observar y escuchar. Me gusta el contacto con la gente que me rodea, sin ánimo de criticar me gusta saber de los demás, soy de los que se alegra por el éxito de aquellos que se esfuerzan y luchan por mejorar, me gusta ayudar a aquellos que de verdad tienen necesidad. A mí alrededor viven vecinos de todo tipo con sus formas y maneras de estar, cada uno lleva un ritmo de vida acorde con lo que marca su exigencia en la presencia, unos se relacionan entre ellos con facilidad, otros les cuesta más, sobre todo aquellos que se desplazan fuera del barrio a trabajar. Yo que pertenezco al grupo de jubilados noto cierta timidez y desconfianza por parte de algunos vecinos que al cruzarse de frente tuercen la cara y no contestan siquiera a los buenos días que tú les das. Otros vecinos sin embargo, sin apenas conocerte, se abren, dialogan y al poco tiempo te hacen sentir el calor de una incipiente amistad. Todos pertenecemos a un grupo animal-racional y necesitamos socializar para no enfermar, si no hay interacción social, podemos llegar a tener efectos negativos en la salud fisica y mental. De hecho pasar un dia entero sin conversar a tu psique puede afectar, yo mismo siento la necesidad de comunicación pero también tengo frustración, ya que me cuesta encontrar con quien seguir una conversación que despierte mí interés. La banalidad, la desconfianza y la indiferencia es lo que habita en la mayoría de nuestras conciencias y así es complicado iniciar un diálogo que te lleve a desarrollar una amistad que satisfaga las expectativas que despiertan tu curiosidad siempre desde el respeto y sin importunar.

            Como no hay dos almas iguales, a la hora de respirar nadie respira igual, por eso siempre hay que tratar de ponerse en el lugar del otro para comprender su idiosincrasia y tratarlo como te gustaría que te traten los demás. No hay peor lamento que el aburrimiento pues el tiempo que discurre se escurre entre lo que pudo ser y no fué, dejándonos con la duda de la ocasión perdida y si se presentará otra vez. La vida se hace corta o larga según el número de interacciones con tus semejantes, una buena y amena conversación seguramente te ayudará a tener mas y mejor disposición a la hora de asumir tu rol dentro de un vecindario tranquilo pero "raro de carallo".
            Interactuar apenas se interactúa, algunos ni con su sombra se relacionan que suelen ser aquellos que han llegado de fuera, pasan los años y los buenos días siguen siendo extraños y "raros de carallo". De nada vale tu voluntad si los demás se encierran en si mismos, no es "hikikomori" pero tiene cierta apariencia. Algunos dicen que todo esto es consecuencia de una mala experiencia como fue la del covid, yo no lo creo, lo que si creo que somos unos cocones y no conseguimos abrirnos por una desconfianza mal entendida, yo seguramente, desde la óptica del de enfrente también puedo parecer raro e intento ponerle remedio.
             Me gustaría poder interactuar más, pero en algunos casos la conversación no tiene sentido y no despierta interés, el tiempo no se debe perder en algo tan insustancial como una banalidad. Conversaciones banales las hay a millares, por eso a veces conviene callar para al demonio no alimentar.

              Es un tesoro de valor incalculable cuando te encuentras con una conversación inteligente y agradable, no es lo más común, pero cuando se da el goce que se consigue no tiene igual, por eso la oportunidad cuando aparece no se debe despreciar. Dicen que el que tiene un amigo tiene un tesoro, pero si ese amigo es incapaz de ponerse en tu lugar, mejor déjalo marchar, por eso los amigos cuando se tienen se pueden contar con la mitad de los dedos y alguno de sobra quedará, difícil es encontrar un amigo de verdad y más al llegar a cierta edad, en las redes sociales miles de ellos encontrarás, se dicen amigos pero en la inmensa mayoría de los casos no es verdad, y no es verdad porque esa forma de interactuar es fría y no ha lugar.    

lunes, 24 de noviembre de 2025

TRASGREDIENDO LA LEY

          Ni todo es blanco ni todo es negro. En España hay dos bandos, en cada uno de esos bandos hay varias clases de gentes: buena gente, mala gente, ingenuos, listos e ignorantes y no siempre en la misma proporción. Los descendientes de aquellas malas gentes que abusaron de su posición, se encuentran con que se les discute lo que pretenden hacer. Nada es para siempre y menos el poder, a no ser que por la fuerza se quiera imponer la manera de hacer, que parece ser que es lo que de nuevo intentan los herederos. El auténtico poder aquí en España no es el que emana de las urnas, aquí el poder que manda es el de la economía en manos de ciertas familias, herederas de bienes cuya procedencia no tiene demasiada clarividencia. Estos "afortunados" se esfuerzan por tocarnos a los demás la pelotas dándoselas de compatriotas.

          En mi ya lejana juventud me costaba trabajo comprender el porqué de la guerra, y lo que es peor, de la posguerra, no entendía como se pudo llegar a tal grado de crueldad y desprecio contra la población que no comulgaba con la iniquidad de los más ricos de la sociedad. La Biblia, libro por el cual dicen regirse, combate la inequidad, pero estos con su comportamiento lleno de maldad, la fomentan para transgredir la ley a la que manipulan con el ánimo de seguir el el mando del ordeno y hago saber.
          Hubo un tiempo que la palabra de un juez era ley, hoy en día esa palabra ya no es fiable. Hijos, casi todos de buenas y acomodadas familias conservadoras, llegan por mayoría a la judicatura, poniéndose a disposición de un sistema creado para preservar privilegios de su clase social. La vara de medir se adapta a la conveniencia, ahora mismo los que imparten justicia han perdido la vergüenza, han quedado supeditados a la doctrina facha y revientan la democracia. Jueces prevaricando y la justicia bailando un fandango para ayudar a un delincuente que además ha confesado sus delitos.
             Espero, como esperamos todos los españoles de bien, que esto no quede ahí, se reconduzca y que a cada uno se le resitúe en el sitio que le corresponda. Que de una vez y para siempre, la justicia se haga en consonancia a la ley y no a la política rastrera de esa "banda de lumbreras". 

viernes, 21 de noviembre de 2025

QUIÉN JUZGA AL JUEZ

            Hubo un tiempo en que la palabra de un juez era ley, hoy en día esa palabra ya no es fiable. Hijos de buenas y acomodadas familias llegan por mayoría a la judicatura, poniéndose a disposición de un sistema creado para preservar privilegios de su clase social. La vara de medir, se adapta a la conveniencia, ahora mismo los que imparten justicia han perdido la vergüenza y supeditados a la doctrina facha revientan la democracia. Jueces prevaricando y justicia bailando un fandango para ayudar a un delincuente que además ha confesado sus delitos.


           Espero, como esperamos todos los españoles de bien que esto no quede ahí, se reconduzca y que ha cada uno se le resitúe en el sitio que le corresponda y que de una vez y para siempre la justicia se haga en consonancia a la ley y no a la política rastrera.