Yo que he sido un currante toda mi vida, al igual que millones de currantes empecé a currar a los catorce años como aprendiz de zapatero, no remendón, pues en 1968 la tecnología empezaba a desplazar al remendón de toda la vida, la reparación mecánica se imponía. Como no me satisfacía el oficio por sucio, ni el beneficio por miserable, pronto cambié de aprendizaje y en vez de reparar me puse a vender zapatos, eso ya no me disgustaba tanto porque el miserable salario lo podía complementar con las comisiones por pares de zapatos vendidos, de echo durante dos años vendí zapatos como el que más ganando menos de la mitad que los demás por ser menor de edad. Ahí es cuando comencé a darme cuenta de la discriminación y la explotación, que si ya era sangrante en mis compañeros, a mí me afectaba más por mi edad. No esperé a cumplir los dieciocho para mandar al jefe a comer bizcochos.
Entre lance y lance es un contraste, pretende dar rienda suelta a mi indignación por los acontecimientos políticos del día a día de una crisis interminable, combinándola con una serie de relatos auténticos y personales sobre pesca, que ayudarán a amortiguar la furia por unos acontecimientos injustos y demoledores. Al mismo tiempo espero que me sirvan como terapia y desahogo.
viernes, 6 de septiembre de 2024
MENOR EXPLOTADO Y CURRANTE MASACRADO, VUELTA A EMPEZAR
Una ración de F. P. A., me dió formación de Calcador
(auxiliar técnico de delineación). Me ofrecí a trabajar gratis para coger
experiencia y ni así me quisieron. Trabajé de decorador en la grabación de
vidrio y diseño de carteles publicitarios y me encontré siempre con trabajos
precarios y mal remunerados y por supuesto ni un día de alta en la seguridad
social. A estas alturas y ya con 20 años, no conseguí ni tres años
cotizados, dos volaron.
Flex, servicio militar en África e Instituto Barylan
cubrieron mis tres siguientes años, nóminas falsificadas (que por cierto
conservo) y ni un solo día de cotización, con Franco se vivía mejor... y
aún así muchos ignorantes pretenden que nos gobiernen los franquistas del
PPVOX.
Menos mal que para mí jubilación llegué con años
suficientes de cotización a pesar de tener unos cuantos robados por los
ladrones franquistas, si ladrones y fácilmente demostrable. Estos franquistas,
usureros con trabajadores y obreros, como el Guadiana desaparecieron, con el
paso del tiempo los franquistas del PP revivieron (Vox) y como el
Guadiana reaparecieron.
Ahora pretenden enriquecerse y dejar con la miseria de
nuevo a los obreros, que parece que no son conscientes del peligro que supone
para sus derechos, que la mafia franquista logre de
Programas de mucha audiencia en televisión junto
ha informativos ligeramente pero suficientemente e inteligentemente manipulados
consiguen convencer a miles, cuando no millones de incautos de como y a quien
tienen que votar para que okupas, drogadictos, moros, pobres de solemnidad
(lumpen proletariado), sin papeles y razas a las que tildan de inferiores no
les roben su pan a los ahora autodenominados clase media baja, no obrera, por
ser más "cool".
Los cool o elegantes son los tontos útiles del puto sistema
capitalista que ahora se parte de risa por la ingenuidad y torpeza de la actual
y pobre clase obrera de la que se ríen y torean, pues han abandonado la idea de
que la unión hace la fuerza y así pasando, uno a uno los van derrotando y
esclavizando igual que en el siglo XVIII toca volver a empezar, a ver quién es
el guapo que le pone el cascabel de nuevo al gato.
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