martes, 3 de febrero de 2026

NO SE PUEDE SER TAN INOCENTE


           Sois el resultado de una inversión multimillonaria, con el objeto, que después de recuperarla,  multiplicarla. La banca siempre gana y más si los que juegan no prestan la debida atención por su división. Las armas son todas y cada una de las inversiones en el engaño y la propaganda que la mayoría traga con una ingenuidad digna de pena y compasión para su falsa esperanza.

              Tu trabaja, enriquece al que te explota, se manso y acepta sin luchar la derrota, no hagas buen uso de tus herramientas, que acomodadas están y su uso se desprecia dejándolas en manos de gente sin ánimo suficiente para enfrentar la lucha político-sindical.   Nada se te dará, ni siquiera una puntual mejora, si no presionas desde la unidad. En el momento actual estamos en estampida y ya no hay más que lamentos con el pie fuera del tiesto.
              Estúpidas generaciones sin valores, inadaptados sociales que se conducen como animales, le siguen el juego a hordas delictivas que los manejan a base de falsas diatribas. La vida no es una película de ficción, si queréis vivir del cuento tenéis que saber que esos puestos para vosotros no están dispuestos, que en el imaginario de los legionarios solo sois carne de cañón y borregos dirigidos al sacrificio. Es tan claro y evidente que no se puede ser tan inocente. Os está bien empleado, porque estabais y estáis muy bien avisados, el abandono y la estupidez se ha convertido en insensatez de una masa juvenil explotada y servil. 

CABALLO GRANDE

             Por la zona donde vivo, en las afueras de la ciudad de Vigo, se ven viviendas unifamiliares a millares construidas sin orden ni concierto, muchas de ellas, por tamaño parecen monumentos a la hipórbole del descomedimiento. De unifamiliares solo tienen la catalogación de un ayuntamiento que siempre ha sido demasiado laxo en su control. No importa que sus dueños sean simples trabajadores o estudiados de clase media, "caballo grande ande o no ande" es al parecer el nivel.

             Trabajadores dueños de solares heredados pero con bajos salarios, entran o más bien entraron con su construcción en una guerra por demostrar quién mas grande la tenía de toda la ciudadanía. Los preparados; empresarios y universitarios, con un poder adquisitivo por encima de lo normal en esa guerra no se quedan atrás, construyen mas que hogares donde vivir, lo que parecen castillos y palacios para presumir. Quieren mostrar que van de sobrados por la vida, ya que el que dirán unos y otros, a los unos y a los otros les va a afectar en su ego personal.

             Increiblemente la mayoría de estas gentes creen en este tipo de poder, no lo pregonan por vergüenza ya que en fondo saben, que esa forma de actuar es la estupidez reñida con la inteligencia, ya que al demostrar tanta ostentosidad rimbombante, nada práctica por lo que demás, demuestra, ser seres para nada ponderados y si unos endiosados ridículos sin más. Viven, aunque no quieran en sociedad, con un privilegio que los sitúa por encima de la inmensa mayoría que no tienen ningún tipo de propiedad. Lo que si necesitan es más humildad y cumplir más con las reglas que, por lo que sea incumplen, gracias a la desidia de un ayuntamiento que urbanísticamente deja mucho que desear y a mí me hace desconfiar de su honradez y honestidad.
             Sospecho, y no me creo equivocar, que una parte importante de las viviendas que se han construido desde tiempo inmemorial, no han respetado normas que las hacen sancionables, incluso algunas ilegalizables con orden de derribo, por desidia y abandono interesado se dejó pasar el plazo hasta su trasmutación onerosa, buscando una legalización que no deja de ser una burla indecorosa a la ley.

INOCENCIA

               Transcurre el tiempo, y de forma desaforada a mi edad se va, cuanto más viejo voy más cuenta me doy de que he vivido en una mentira continua, uno ya no confía en nada, que la inocencia... le da. Toda mi vida ha transcurrido de falsedad en falsedad y el caso es que me he tenido que callar, pues siempre los demás, por mayoría, me obligaron a acatar lo que las urnas decían, parece ser que no existía una forma mejor para forjar nuestra forma de encaminar lo más conveniente para la mayoría de la gente... la más ingenua e inocente. Yo, ya con pocas expectativas por delante, sigo pensando que la inocencia es la que ha hecho, que después de tan largo trecho, no hayamos progresado lo suficiente para entendernos democraticamente, hemos retrocedido y distorsionado el camino. Estaba claro cuando empezamos, que aquellos que traicionaron, mataron y asesinaron, y procuraron sufrimiento y padecimiento gratuito por maldad, los íbamos a apartar y como fascistas a despreciar, que nunca y en ninguna circunstancia les daríamos cabida a los violentos en la senda democrática que todos juntos, derecha e izquierda, comenzábamos en democracia a avanzar. Nunca una injusticia más, "al cesar lo que es del cesar y a dios lo que es de dios". Pero no... la falta de respeto es un parapeto para los camuflados que se han colado en uno y otro bando, se han descolgado del tren en marcha pero no se han defenestrado. Para nuestra desgracia tienen apoyo y poder, y el acuerdo quieren romper. Solo lo hacen por pasta ya que esta es su poder. Oligarcas sin vergüenza ni alma los han comprado para que desde dentro revienten todo tipo de acuerdo y dejar a los inocentes al pairo del nuevo barlovento.

             El que ha nacido para sufrir, que sufra, es lo que nos quieren decir esta caterva de sinvergüenzas, "de tal palo tal astilla", mira que maravilla de mierda de semillas, igual que la de aquel que está enterrado en Sevilla amigo del desenterrado en Madrid, otra semilla que a tentetieso se ha impuesto, mano dura y palo tieso. 

IGLESIA CON RAIGAMBRE NO QUITA HAMBRE

             Una secta de beatos y beatas con raigambre religiosa se permite, con el consentimiento del alcalde, faltar al respeto a los demás habitantes de la parroquia, misa radiada y con altavoz que se infiltra de manera abrumadora durante una hora, bombas y petardos enloquecen las cabezas de personas y animales, y todo para que una minoría de seres irracionales y de un nivel intelectual ínfimo, den rienda suelta a sus estúpidas frustraciones, ruido y más ruido, una escandalera de mal gusto y barriobajera con una falta de respeto a la paz y serenidad de quien quiere y necesita tranquilidad.

             La iglesia con raigambre no nos quita el hambre, pero nos hace perder la fe mariana toda la semana, la fe no requiere de un altavoz ruidoso, la fe requiere de mesura, educación y sobre todo de respeto y no servir de parapeto para nadie y menos para algún que otro analfabeto, que a base de ruido rompe la cabeza a los vecinos. Existe una normativa de ruidos que no amparan esos decibelios (60) y además mantenidos en el tiempo, doce largas horas de tabarra musical, bombas de palenque o no palenque reventando los oídos de la gente y aun como mal menor hay que tragar por puertas y ventanas las misas aunque no te digan nada. Respeto si, desconsideración no.