No se entiende el boom del alquiler turístico de viviendas, cuando estas en su esencia fueron construidas para ser habitadas por familias con hábito de estabilidad. El turista siempre dispuso de hoteles, pensiones, paradores, hostales como puntos de alojamiento.
Si la vivienda es un derecho que se recoge en la Constitución como fundamental, los gobiernos sean del signo que sean, están obligados a legislar para que haya suficientes viviendas en alquiler y su precio acotar en consonancia a los ingresos que perciben los trabajadores. No es de recibo alquilar una modesta vivienda por una cantidad que se lleve más del 50% del salario medio de un trabajador.Los hoteleros no se quejan de la competencia desleal de los particulares, curioso no? Que pasa? no se entiende que aquellos a los que se les destroza un negocio legítimo y reglado estén callados. A no ser que estén metidos en el meollo de la cuestión y también sean propietarios de la mayoría de los pisos ofertados como turísticos pero que son pura especulación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario