jueves, 14 de mayo de 2026

VAYA PERCAL

           El ser tonto, en algunos casos, es aparente. Yo no me creo que Feijóo lo sea, ni Figaredo y otros que están en el candelero político. Lo que si creo es en su falta de habilidad para expresar una idea que ellos saben es pura maldad. El mentir con la intención de dañar es complicado, pues a su electorado no ideologizado lo dejan avergonzado, e incluso algunos de estos dejan de votarlos.

             Hay que insistir una y mil veces hasta conseguir desengañar a la gente que increíblemente e inocentemente vota en contra de sus intereses. Cuando hemos tenido tan magnífica oportunidad para no reincidir, acabamos por incidir nuevamente en la incapacidad y falta de calidad humana de personajes inhábiles con baja compasión, humildad y empatía a los que le hemos seguido el juego y estúpidamente les hemos votado nuevamente.

           Que podemos esperar de gentes que con su modo de expresión demuestran lo que son, desde luego nada bueno, son como vagos redomados que si pueden vivir a cuenta de sus padres y del contribuyente, aguantan incluso, hasta poder vivir de sus hijos, por si faltan sus padres y no resultan reelegidos. Este es el percal que nos presenta la derecha española, es como una ola que mece al que no se lo merece y mientras tanto miles de burros, con perdón para los equinos, les siguen votando. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario